Hace unos meses mi madre me dijo que dos de las hijas de una de sus amigas estaban embarazadas. Cuando era pequeña, pasé mucho tiempo con ellas, y aunque hace años que no nos vemos, tengo muy buenos recuerdos, así que había que hacer algo especial.
Tras barajar varias opciones, decidimos que una manta-cojín, como la que os enseñé el año pasado (podéis verla pinchando AQUÍ), era una buena elección, ya que se pueden usar como manta para la cuna, como manta de juego para el suelo, como manta para el coche y más adelante como manta para el sofá.
Los bebés son niña y niño. Hoy os enseño una de ellas y pronto tendréis la otra.
Aquí tenéis la manta recogida que queda como un cojín. Es muy fácil guardarla así, solo hay que doblarla y meterla en el "bolsillo" dándole la vuelta como un calcetín.
La parte de atrás del cojín la dejé con una tea lisa, que coincide con la trasera de la manta.
Y esta es la manta completa y extendida. Es infantil pero no ñoña, ¿verdad?. No suelo elegir los típicos colores pastel para bebés, prefiero algo más colorido como podéis comprobar, jejeje.
Aquí en la trasera se ve el "bolsillo" dónde se guarda y convierte en cojín.
La mayoría de las telas son de Robert Kaufman, creo que son perfectas para niños. Además tienen estampados limpios y con colores definidos que se combinan fácilmente.
Por último podéis ver el detalle del acolchado.
Cuando no pongo bies, prefiero acolchar de este modo, sin pasar longitudinalmente a lo largo y ancho de la manta, ya que a veces se hacen fruncidos indeseados.
Gracias por visitarme y hasta la próxima!!
iSi...cRaFts
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